LA HISTORIA DE EMI

foto 2Un miércoles 29 de Enero de este año al mediodía, Luciana llamó por teléfono: había un perrito enfermo, desnutrido y muy asustado que no podía ni moverse en 67 y 31, ciudad de La Plata. Enseguida fue Marga de Hosteria Canina La Cuchita a ver qué estaba pasando. Pero, como las veterinarias se encontraban cerradas, tuvimos que esperar hasta la tarde para poder llevarlo a que lo revisaran. Ahí fue cuando Marga me dijo: “lo bauticé, se llama Emiliano Luciano”. Inmediatamente, lo cargamos en brazos porque nuestro querido Emi no podía moverse y temblaba mucho, además de tener un tic muy pronunciado en su mandíbula.

Fabián, el veterinario, determinó que se trataba de moquillo, así que empezamos a reventar los teléfonos y el Facebook para poder encontrar un lugar donde Emi pudiera pasar sus días de tránsito y sanación hasta poder dar por fin con la familia indicada para él. Mientras tanto, apareció Ana Paula, quien, con todo su corazón, donó medicación y alimento, al mismo tiempo que nos ayudó a difundir el caso para conseguir, al menos, un lugar de tránsito.

Pasaban las horas y todo lo que parecía certero se iba cayendo. Así se hizo de noche hasta que, nuevamente, Ana Paula nos acercó una nueva solución: nos contactó con Damián, quien conocía un lugar de tránsito para Emi.

IMAG034511 de la noche marcaba el reloj cuando Natali nos pasó a buscar para poder llevar a Emi a su “hogar temporal”.

Así fueron transcurriendo los días junto a Estefanía, a Marga, a Ana Paula, a Damián, y a muchas almas solidarias que hicieron donaciones: Liliana, María Alejandra, Corina, Guillermo, Daniela, Carlos, Silvia… gracias a la pata que nos dimos entre todos Emi fue mejorando, recuperando peso, mejorando su pelo y recobrando su ánimo. Con el tiempo empezó a saltar y a correr. Emi ya era un perrito muy distinto al que habíamos visto en 67 y 31 aquel 29 de enero…

Pero llegó un día en que se acabó el tránsito en ese lugar y, con la ayuda de Damián, lo volvimos a trasladar.

Foto 06-03-14 10 27 43Hoy, Emi se encuentra en su nuevo hogar de tránsito a la espera de una familia definitiva. Lamentablemente, su caso no se está difundiendo de la manera más esperada.

Él es muy bueno. Es un perrito especial, tranquilo, sigue con su tic, pero ya está recuperado de su enfermedad, sólo le quedó esa secuela. Preferentemente, debería vivir sin otros animales porque aún es muy miedoso y pocos pueden entenderlo. Las donaciones escasean, y lo cierto es que, actualmente, una sola persona vive con él y se hace cargo de sus gastos. Además, en este hogar, viven dos perros más y uno de ellos no se lleva bien con Emi por cuestiones de territorialidad (situación que generó varios ataques para nada agradables). Por eso, insistimos, todo ayuda, cualquier colaboración, hasta la más mínima, es bienvenida.

No perdemos las esperanzas. Sabemos que todo es posible. Hicimos mucho y tenemos la fuerza para seguir haciendo todo y más por él. Por eso, te pedimos que nos ayudes a contar su historia por toda la ciudad, por cada recoveco de las redes sociales… todo suma: difusión, donación de alimento balanceado para cachorros, búsqueda de una familia responsable.

Esta historia realmente me llena de felicidad, me roba más de una lágrima y muchas más sonrisas, es de esas cosas lindas que voy a tener en mi balance 2014 y que atesoraré por el resto de mi vida. Porque lo conocí a Emi y, junto con él, conocí gente maravillosa dispuesta a dar lo mejor de sí para salvar a un animal. Más contenta me pone saber que esta nota va a llegar al corazón de muchos más y me deja la profunda convicción de que seguiré conociendo personas tan hermosas con ganas de darnos la pata.

Recuerdo el mail para comunicarse: enpatasysinpulgas.srg@gmail.com También pueden hacerlo a través del Face de En Patas y Sin Pulgas.

Seguimos por Emi!!!

MUCHAS GRACIAS!

Silvina Rodríguez Gáspari

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