ELIGIENDO A NUESTRO COMPAÑERO

Si bien la familia sanguínea no se elige, sí somos conscientes de que día a día elegimos a las personas con las que decidimos compartir nuestra cotidianeidad. A ellos llamamos amigos, y, cuando el vínculo es muy profundo, acabamos definiéndolos como integrantes de nuestra propia familia, esa que sí escogemos, con ojos sabios, estudiosos y atentos. Lo mismo sucede con nuestros compañeros de cuatro patas.

_20140921_104452Existen diversas razas de perros, como así también millones de mestizos, todos distintos, con infinidad de temperamentos, tamaños, necesidades. Todos ellos esperan un hogar, un cálido refugio que los cobije. Sin embargo, no cualquier humano “encaja” con cualquier perro. Como esa creencia de “la otra mitad” a la hora de formar pareja, como un rompecabezas que requiere de la pieza precisa, así sucede a la hora de decidir quién va a ser nuestro par canino.

Todas las opciones son válidas a la hora de pensar en nuestro compañero. Así como existen refugios que acogen animales abandonados, también existen sitios profesionales que dedican toda la vida a la crianza de perros y gatos de raza. Algunos cuestionan esta opción, quizás por desconocimiento o porque creen que todos los lugares son iguales. Por eso, es importante informarnos para romper con los mitos y abrirnos a la realidad.

Hay muchos espacios responsables que trabajan duro en esta tarea. En concreto, conozco una web muy completa en este sentido, Portal del Criador, puesto que no sólo brinda información sobre las diferentes razas de perros y gatos que tienen disponibles, sino que también incentivan a los interesados a comprar su cachorro de manera responsable, facilitando el contacto entre criador y el interesado para que ambos se conozcan y resuelvan todas sus dudas, e instando a la toma de conciencia que debemos tener todos cuando pensamos en la llegada de nuestro amigo de cuatro patas.

Comprar cachorros no implica pagar por una vida o desmerecer su condición. Todo lo contrario. Aquí otro mito por romper.

No pagamos por el animal, sino que pagamos por todo ese cuidado que ha llevado a que el cachorro se encuentre libre de enfermedades y malas formaciones. Un detalle más que primordial para tener la seguridad de que el perro o gato tendrá una vida plena.

Todas las razas son distintas y cada uno tiene el derecho de elegir con quién compartir su vida. Lo sé muy bien porque convivo con un Golden Retriever y una mestiza que solía estar en la calle. A los dos amo por igual y a los dos volvería a elegir de la misma manera.

IMG_20150104_161833.jpgIncorporar un perro a nuestras vidas, ya sea de un criadero profesional, de un refugio o de la calle, requiere de responsabilidad y entendimiento. Ser responsable implica conocer muy bien el estilo de vida que uno tiene y que está dispuesto a ofrecer. Entender se condensa en la mera idea de saber que no se trata de un juguete u objeto descartable. Antes de decidirnos a comprar cachorros, hay que entender que integrar un animal a nuestra rutina es integrar un ser sintiente con demandas de todo tipo: techo, alimento, visitas al veterinario, recreación, atención, entre otras.

Una vez que las cuestiones básicas son comprendidas y aprehendidas, es momento de pensar en la clase de perro que será compatible con nuestros hábitos y posibilidades.

Algunos preferimos la energía en su máxima expresión, la niñez eterna (ahí el por qué de mi “pequeño” dorado), otros elegirán un temperamento más calmado, las opciones son variadas y se ajustan al perfil que cada uno desee.

Como decía al principio, la familia sanguínea no se elige, pero la decisión de agrandarla sí puede ser planificada y siempre deber ser bajo el compromiso que ello implica. No importa si es un perro que conociste en un refugio al que visitaste o viste en Facebook, quizás es un viejito con el que te topaste cuando volvías del trabajo o tal vez es esa raza con la que soñaste y evaluaste que es para vos. Todos ellos son vida, todos ellos merecen una oportunidad y tu responsabilidad. Ninguna opción es mejor o más válida que la otra. Siempre que tengamos en claro que se trata de una decisión que debemos sostener por unos cuantos años, no importa nada más.

Todos tienen el mismo amor para dar, pero distintas necesidades. Por eso, es fundamental conocerlos bien antes de incorporarlos a nuestro andar diario. Ponernos en contacto con sitios idóneos es el primer paso. La llegada de la tecnología ha facilitado este trabajo, dado que desde la comodidad de nuestro hogar, podemos conversar con profesionales y evaluar nuestras posibilidades. Así sucede con la web que les contaba antes, Portal Del Criador, una muy buena opción para despejar dudas, recibir sugerencias y, cuando al fin estemos decididos, concretar cuál será nuestro compañero.

Verán que elegir un par canino no es algo que debe tomarse a la ligera, así que tener la ayuda de un profesional puede resolver unos cuantos problemas a futuro. Porque cada animal tiene su historia, cada uno requiere de un “humano especial”. Responsabilidad, esa palabra que tanto repetimos, es lo que nos va a llevar no sólo a una decisión correcta, sino a que ambos, humano y animal, tengamos la mejor de las vidas juntos.

Silvina Rodríguez Gáspari

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s